Se suscita nuevo brote de violencia en el Jalisco tras eliminación de Atlas

Magazine Aragon / @JoelPonceMx

La violencia se hizo presente en la cancha del estadio Jalisco, luego de que los Rayados del Monterrey eliminaran a Atlas en los Cuartos de Final del torneo Apertura 2014.

Después de que concluyera el encuentro, aficionados rojinegros se enfrentaron con la parcialidad rayada, que se encontraba saliendo del estadio.

Policías intentaron detener a los violentados fanáticos, mientras que los aficionados de Monterrey fueron ingresados al césped del inmueble.

Se reportaron una decena de policías heridos. Además, los aficionados resguardados de Rayados tardaron más de hora y media en poder salir del Estadio Jalisco.

Policías confirmaron al medio Notisistema, que sólo fueron enviados 250 elementos al inmueble.

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Pumas sepulta la esperanza cementera

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La tarde de ayer en el Estadio Azul se vivió uno de los tantos partidos para el olvido de la Máquina. En un encuentro que dejó mucho que desear y con fallas garrafales por parte de ambos conjuntos se definió la eminente eliminación del cuadro azul a manos de los universitarios.

Desde los primeros minutos, los Pumas dieron indicios de querer ganar el encuentro. Al minuto 14 cayó el primero de los auriazules, luego de una polémica jugada en la que la afición celeste reclamó la salida del balón antes de que se diera centro que derivó en la anotación.

Fiel a su tradición, Guillermo Vázquez dejó la iniciativa al equipo contario que se volcó al ataque durante el resto del juego. Casi para terminar la primera mitad el Pikolín salvó una jugada manifiesta de gol que Mariano Pavone no pudo concretar.

Para el segundo lapso la situación no fue muy diferente, Cruz Azul entró al terreno de juego decidido a marcar, pero la efusividad hizo que varios de sus jugadores perdieran la cabeza y comenzaran a cometer faltas innecesarias, lo cual les terminó por perjudicar al minuto 60 cuando el mismo Pavone salió de la cancha por doble amonestación.

La Máquina casi logra empatar el encuentro en un par de ocasiones, pero su falta de efectividad y un contragolpe certero del equipo universitario hicieron que a un minuto del encuentro cayera el 2-0, con lo que las esperanzas de los dirigidos por Tena se desvanecieron por completo.

Con esto, el Cruz Azul está prácticamente eliminado de la competencia, mientras que los Pumas buscarán la calificación el próximo domingo 23 de noviembre, cuando reciban en CU a los Rayados del Monterrey.

El Clásico esperado

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Cuando un equipo juega sólo para no descender en la tabla, se presenta un juego como el que vimos el día de ayer en el Estadio Azteca. Con dos escuadras precavidas, que ponderaban el no recibir gol por encima de anotarlo, se vivió el “Clásico Nacional”.

Un América local sin argumentos futbolísticos ni tácticos vislumbró su posible caída del liderato general que ocupa desde las primeras fechas en el actual torneo. Ni la grandeza del equipo más polémico de nuestro país, ni su asombrosa historia de los años 80 lograron reanimar la memoria de los dirigidos por Antonio Mohamed.

Mientras que para el equipo tapatío la historia no fue por nada diferente. En cualquier otro partido podría decirse que sacar un punto de visitante no es un mal resultado, pero si consideramos que en estos momentos Chivas se está jugando la permanencia en el máximo circuito, que tiene una afición considerada “la mejor de México” y que no hace mucho contrató a José Manuel de la Torre (ex-técnico de la Selección Nacional), cualquiera hubiera esperado, por lo menos, un equipo más propositivo.

Un partido que creó tantas expectativas durante la última semana terminó por ser uno más de los clásicos empates. Con este resultado, América llega a 30 puntos y podría perder el liderato si Atlas gana, la siguiente semana visita a Toluca. Por su parte, Chivas suma 12 y recibirá a Tigres el próximo domingo.

Un mundial inolvidable

El mundial de futbol de Brasil 2014 dejó grandes actuaciones, gratos recuerdos y actuaciones sobresalientes que quedarán en la memoria de los aficionados a este deporte. Muy pocas personas olvidarán ese 5-1 de los holandeses a los españoles en fase de grupos, la sorprendente selección de Costa Rica terminando en primer puesto del supuesto grupo de la muerte con los campeones mundiales Uruguay, Italia e Inglaterra.

Un mundial para recordar no sólo por lo que sucedió dentro del torneo, si no por todo lo que se vivió tanto en las calles de Brasil, con las múltiples manifestaciones en contra de un mundial que derrocharía el capital que la mayoría del pueblo demandaba para mejorar sus condiciones de salud y educación, como en las redes sociales, en donde los aficionados de las selecciones nacionales podían comunicarse, dialogar, e incluso burlarse de sus contrincantes a través de los famosos “memes”.

Mundial que dejará una nueva herida en la historia del máximo exponente del futbol mundial. Porque hay que decir que el pueblo brasileño sufrirá por muchos años la excelsa actuación alemana en sus tierras, tratará de digerir y llorará ese humillante 7-1 no sabemos hasta cuando, porque del “Maracanazo” quedó de lado el pasado ocho de Julio.

Un Increíble mundial que pasó de ser la fiesta verdeamarela a su peor pesadilla. Hay que recordar que nunca un equipo europeo se había coronado en América y esta vez Alemania lo consiguió. Su máximo rival de zona logró colarse a la final y disfrutarla en lugar de ellos. El gran Ronaldo e histórico goleador en copas mundiales fue rebasado por un inspirado Klose. Un completo desastre que quedará marcado en la historia del deporte más popular del mundo.

Con todo lo anterior sólo queda decir que en el futbol al igual que en la vida misma, los resultados algunas veces son inesperados pero aun así no llegan solos, y recordando una famosa frase de Miguel de Cervantes Saavedra que dice: “El hombre bien preparado para la lucha, ya ha con seguido medio triunfo”, podemos afirmar que Alemania es un digno merecedor de la Copa Mundial 2014, no sólo por su elegante forma de jugar al balompié sino por los méritos y el trabajo realizado por años para lograr conseguir este tan anhelado cuarto título.

Joel Ponce (JIPP)

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Fotografía tomada de la página oficial de la FIFA http://es.fifa.com/ lunes 14 julio 2014

Recital por parte del grupo de sensibilización para niños con discapacidad

Martes 18 de febrero del 2014, son aproximadamente las 6:15 pm, el viento empieza a soplar pero no hay indicios de que pueda llover, voy llegando al Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque, y rápidamente me veo sumergida en un ambiente de alegría y entusiasmo. ¿Por qué? Sencillo, he llegado al sitio donde en unos momentos dará inicio el recital, con motivo del amor y la amistad, que presentan los niños con discapacidad de la Escuela de Iniciación Artística No. 4 del INBA.

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Así pues, cerca de la entrada, puedes ver a diversos grupos de niños y padres de familia tanto charlando como demostrando, quizá sin notarlo, que el Taller de Sensibilización Musical y Piano se desarrolla con un trato cordial, más cercano al de amistad profunda. Profesores, de vez en cuando, se detienen para entonar algunas canciones junto a los alumnos, antes de que los nervios comiencen a aparecer. Al fondo, se escuchan las risas, o mejor dicho carcajadas, de algunos alumnos del curso regular que también formarán parte del evento de hoy, posan para fotografías y lentamente se levantan para entrar al teatro.

“Lo que más me gusta, es la emoción de la gente y el sonido de la música en el escenario” me comenta Kalid, quien se acercó brincando y sin poder contener la cara de entusiasmo, cuando le pregunté sobre sus motivos para ser parte de dicho taller. Su mamá, llega casi de inmediato, también para conversar; ambos me explican que el instrumento que él interpreta es el piano y que sus piezas favoritas son las de Bach.

Pero el reloj continúa avanzando, y ellos tienen que ir a prepararse, así que busco la compañía de una madre de familia. Ella, me cuenta que los padres se han ido involucrando poco a poco en las actividades musicales: “yo, por ejemplo, hace unas sesiones empecé a practicar el piano y, aunque estaba nerviosa, hoy participaré”.

Son las 7 en punto, por lo que entro al recinto, las primeras filas están reservadas así que busco una banca centrada y me siento a esperar. Alrededor de 15 minutos después, baja una pantalla en la que se proyecta un anuncio de Ottobock, los patrocinadores del evento. Unos instantes después, se abre el telón, y vemos una media luna de parejas que nos deleitan con un ensamble de teclados; cada chico del taller está acompañado por uno de los alumnos del curso regular. El sonido da la impresión de ir subiendo de volumen y poco a poco va llenando el ambiente hasta envolvernos, a mi al rededor, es posible notar la cara de asombro de los ahí reunidos.

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Lentamente, se va apagando la música y aparece la conductora para presentar un vídeo con imágenes de las sesiones de práctica del taller, también se aprecian algunas palabras de profesores que explican la importancia que tiene, para su propia formación, éste tipo de talleres.

Enseguida sube al escenario la Sra. Amparo Aguilar, quien es madre de la alumna Gabriela, para dar el primer testimonio de la noche, explicando que, tanto ella como otros padres, han ido asumiendo el papel de estudiante, para con esfuerzo y dedicación ir conociendo el mundo de la música.

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Con melodías de Carl Off, lo siguiente que disfrutamos es una puesta en escena del taller corporal, en donde, tomando como ejemplo el caso de Sor Juana Inés de la Cruz, se expone la idea, reafirmada una y otra vez por los protagonistas del evento, de que puedes alcanzar la meta que te propongas sin importar que tan alta sea.

La música vuelve a ser la protagonista, y nos deleitan con una versión en piano de Hey Jude. Los números siguen corriendo y cada uno despierta en el público sensaciones diferentes, pero todas agradables o inspiradoras, ya que cada interprete deja su propia esencia en la presentación.

Kalid pasa al frente, y llena el teatro con su presencia reconfortante, acompañada de la confianza que refleja su rostro cuando pone las manos sobre las teclas. Instantes después, se acerca a compartir su testimonio con el público, hablando de la forma en la que entró a la escuela y cómo aprendió a llegar solo a la misma.

Así, llega el turno de Ángel Ramírez, quien sube al escenario a tocar unas preciosas melodías de las que es autor, dejando la piel “chinita” a más de uno de los presentes.

Por último, quiero destacar la presencia de Oscar de la O, un hombre que perdió un brazo 3 años atrás, pero cuya habilidad para tocar el piano, se ha ido desarrollando sin obstáculos. Se siente afortunado de pertenecer a la EIA  4, pero sobretodo me pone a reflexionar, cuando asegura que el tener una discapacidad no es sinónimo de que sea incapaz.

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Sin duda, un concierto exquisito, que, además de deleitar, ofrece una enorme gama de lecciones.

Aventura en el ropero: Las crónicas de Narnia

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Aviso: Esta reseña puede contener spoilers

Lucy, Edmund, Susan y Peter deben alejarse de casa y encontrarán un hogar con un doctor que les dará asilo pero es muy reservado con ellos. Como todo, los chicos tienen una niñera que desquician con cada ruido y juego que se les ocurre. Hasta que un día, al no poder el más minúsculo sonido, deciden jugar a las escondidillas.

Lucy, la hermana más pequeña, encontrará el lugar perfecto para esconderse, un ropero antiguo lleno de abrigos de pieles, sin dudarlo ingresa en el mismo esperando topar con el fondo, pero no, una suave y fría nieve le espera en un mundo totalmente desconocido para ella. Ahí encontrara a un fauno llamado Sr. Tummus que la llevara a su hogar para contarle todo acerca de esa tierra.

Poco a poco sus hermanos, que al inicio no le creen, descubren la tierra de Narnia y su historia con la Reina de Hielo y el León Aslan. En compañía de animales parlantes, seres fantásticos y un escape emocionante logran llegar con el león que les pedirá su ayuda para librar al mundo de un invierno eterno.

C.S Lewis, al igual que J.R. Tolkien ha logrado hacer un mundo lleno de seres fantásticos que gusta al lector y lo atrapa al acompañar a Lucy en lo que será su descubrimiento más grande.

“Demasiado cerca”.

Él ahora está a mi lado, pero no fue tan sencillo que lográramos esta felicidad. Poco a poco se fue adentrando en mi mundo, como la brisa en una habitación en verano que llena el corazón con su fresca presencia.

Es más alto que yo, en realidad no mucho pero es perfecto ya que sus labios se encuentran prontos a los míos, es moreno y con unos ojos marrones preciosos, siempre que los miro imagino que son de chocolate líquido, robusto y bien parecido, su voz contiene una imponente dulzura, tiene una forma peculiar de caminar, si en la calle me llegara a topar con él sin duda a lo lejos reconocería su andar, inevitablemente la impresión que causa es de tener su propio mundo y ritmo establecido. Tiene grandes sueños y anhelo verlo triunfar y llegar hasta la cima de sus sueños, que continúe volando hasta que sus alas se quemen por llegar al sol del triunfo.

Nos conocimos una mañana de agosto después de las once, él no recuerda con exactitud la fecha, yo sólo la clase que teníamos y el día, lunes. Después de una breve introducción la profesora me entregó una hoja para llevar al copiado, obviamente mis compañeros de nuevo curso me pagaron el debido monto, pero al ser incapaz de recordar todos esos nombres de desconocidos, tomé hoja y lápiz e hice una lista.

Su voz resaltó en el bullicio de tantos alumnos, su nombre tan inusual influyó para que mi atención se fijara en él, traté de escribirlo pero en primera instancia no había comprendido el dichoso nombre, levanté la vista pero no logré ver a nadie, se acercó a mi lado, únicamente logro recordar una silueta prominente acercando su rostro para guiar el dictado. “Demasiado cerca” pensé, leí lo que había escrito con nerviosismo y me di cuenta que no había escuchado su nombre en ningún lugar, además de que era demasiado largo y requería una versión más compacta para dirigirme a él, se la propuse y él me autorizó a llamarlo de esa manera.

Es curioso que, estando tan lejanos nuestros mundos, llegáramos a coincidir en un salón de clases lleno de aproximadamente sesenta mentes repletas de caóticos pensamientos. Nunca podré olvidar ese momento lleno de cotidianidad que unió los hilos de nuestros corazones y comenzó a trabajar para que uno al otro nos buscáramos con insistencia.

Los días transcurrieron, no recuerdo cuántos, tampoco recuerdo si le entregué la hoja o qué pasó en esos días, pero la fecha de nuestro siguiente contacto está registrada en las redes sociales, 17 de agosto.

Vi su anuncio en nuestro grupo online que promovía un perfume, necesitaba un regalo para obsequiar y me pareció perfecto, me puse en contacto con él y acordé pagarle un adelanto el lunes más pronto. Por muchos motivos ya no pude tener el dinero, así que dos días después, 19 de agosto, tuve que cancelarlo. Al día siguiente me disculpé en persona por no poder comprarlo, considero que por ese hecho inevitable todo quedó confirmado desde el inicio, aun en contra de todo.

Todo comenzó a moverse, las circunstancias, mi corazón, el mundo insistía a cada momento a terminar con ese acto lleno de bajas experiencias y desastrosas escenas. Esta vida presentó su guion y la obra dio inicio sin ensayos.

Su mano se deslizó por mi hombro unos días después. Ambos íbamos rumbo a la universidad, con la prisa del tiempo presionando a la jornada crónica, yo llevaba los audífonos prendados a mí, giré bruscamente el rostro pero no logré distinguir sus facciones, me saludó cordialmente y fue en ese momento que reconocí su inconfundible voz.

Confesó haberme reconocido gracias a mi mochila, admitió que era peculiar y comenzamos a charlar, prácticamente no platicamos gran cosa, he de dictaminar que una de sus habilidades es escuchar a quien quiere ser escuchado, me sentí muy bien, aunque temerosa, al contarle mi miedo a conocer personas nuevas.

Poco a poco se fue infiltrando en mi realidad, esquivando las barreras y burlando los candados de mi corazón, sin percatarme en qué momento ocurrió.

Me encontraba el 24 de septiembre sentada en el salón y asiento de siempre, era un día soleado y ciertamente tranquilo, ese día comenzaban las exposiciones en equipo en la clase de la maestra de las copias. Trataba de prestar atención a los chicos que exponían sobre un tema de tecnología o algo por el estilo, pero eran tan aburridos que no pretendía perder mi tiempo escuchándolos y de pronto él estaba hablando, escuchar su voz es uno de los placeres más grandes que existen, por eso le insisto para que no pare de hacerlo.

Mi estómago dio un vuelco, no podía permitirme sentir eso por él, tan alejado de mi mundo, de mi órbita, de todo lo que yo significaba para su realidad. De pronto me encontré reteniéndome y controlando mis pensamientos y sensaciones.

Tenía un trabajo de medio tiempo, bueno más que medio tiempo era por días y tiempo indefinido, que para mí era lo mismo, por eso en ocasiones se ausentaba. Los días sin su presencia resultaron ser los más tediosos y faltos de sabor, siempre me pregunté si sabía cuánto lo extrañaba.

Durante vario tiempo estuvimos planeando salir pero cuando no era él era yo la que no podía disponer del tiempo necesario para compartir más tiempo juntos. Por un golpe de suerte, mejor dicho por olvido suyo, no cumplió una promesa y tuvo que pagar el helado de los dos. Encontramos una heladería en la que nos sentamos a platicar, mejor dicho monopolicé todo el tiempo, con él es fácil hablar y no tengo la necesidad de aparentar.

Conforme pasaban las clases, tareas, investigaciones, proyectos y demás tuve muchas oportunidades de estar y salir con él, cuando había algo que hacer esperaba impacientemente el momento en el que pudiéramos estar juntos. Cualquier excusa era buena.

Ambos teníamos nuestros mundos separados, aunque yo deseara pertenecer al suyo estaba consciente que no podía entrar, me resigné a mantener en secreto la decisión de tenerlo en el corazón. Pasaron cientos de horas, día tras día, hasta que no pude aguantar más, necesitaba decírselo a toda costa, no importaba perderlo todo.

Hace poco que lo hice, fue duro y al mismo tiempo alivianó el peso de mis tensiones. Teníamos que asistir a un evento cultural para entregar una postal, nuestros amigos- compartimos el mismo núcleo- y nosotros fuimos a la Feria del libro, disfrutamos comprando libros y recorriendo pasillos pero llegó la hora de regresar cada quien a su hogar, caminamos hacia el transporte y al final terminamos yendo por la misma ruta de regreso. Después de alargar la decisión tomé fuerzas, respiré hondo y literalmente le grité lo que sentía por él.

Le pedí un beso y cálidamente lo depositó en mis labios…

“Demasiado cerca”

Por: Miroslava Guerrero Castañares